Todavía estoy a tiempo. Las agujetas
TODAVÍA ESTOY A TIEMPO. LAS AGUJETAS Una reflexión sobre la constancia y el arte de escuchar al cuerpo mientras aprende a ser más fuerte. Hay días en los que en mi cuerpo alguien escribe signos y síntomas en un idioma que no es el mío habitual. Tengo agujetas en las piernas, en los brazos, en lugares que parecían dormidos y que ahora, con cada movimiento, reclaman su existencia. El problema de entrenar glúteos es que al día siguiente descubres que los tienes y se me hacen presentes al sentarme. Me duele la rodilla izquierda. Los músculos me envían punzadas que aparecen cuando menos las espero. He tenido un par de mañanas en las que levantarme de una silla me ha exigido otra estrategia. Sin embargo, empiezo a comprender que entrenar no consiste en vencer al cuerpo, sino en aprender a escucharlo. Vivimos en un mundo que premia la velocidad. Queremos resultados rápidos, cambios visibles, respuestas inmediatas. Y hete aquí, que el entrenamiento de fuerza me enseñ...