Todavía estoy a tiempo. Prólogo de un cambio 1
TODAVÍA ESTOY A TIEMPO Prólogo de un cambio 1 Hay un momento en la vida en que el cuerpo comienza a hablarnos más bajo, a veces tanto, que ya casi dejamos de oírlo, y eso que con los años aún más se queja. No sucede de golpe; ocurre como en esas películas donde el protagonista mira por la ventana del tren y comprende que debería cambiar de rumbo. Algo parecido a lo que Clint Eastwood susurra en Million Dollar Baby: nunca es tarde para empezar a pelear por uno mismo. Entonces llegan los pequeños rituales. Caminar cada día. Aprender a respirar mientras el corazón late como un tambor antiguo. Elegir los alimentos que cuidan y no los que nos enferman. Descubrir que entrenar no es castigar el cuerpo, aunque sí lo parece, sino agradecerle haber resistido tantos inviernos. Haruki Murakami escribió que correr le ayudaba a ordenar el mundo interior. Tal vez por eso cada flexión, cada kilómetro, cada vaso de agua que bebo, me parece a mi edad una forma de esperanza. Porque la sa...