A veces la terraza de nuestra casa no es solo un lugar, sino una tregua. Un espacio donde creemos que el mundo se detiene, donde el afuera se queda fuera y lo frágil descansa. Hasta que algo irrumpe y nos recuerda que nada está completamente a salvo. El viento ha entrado sin pedir permiso y lleva unos días queriendo ser protagonista. Nos ha roto toldos, ha desplazado las sillas mal apoyadas, las macetas que creíamos firmes; también ha arrastrado lo ligero y las plantas que parecían tener raíces. Cruje, golpea, desordena. Tras la ventana miramos cómo la terraza se queda revuelta. Al principio pensamos que era solo eso: ruido, fuerza, objetos vencidos, pero el miedo llegó después, cuando entendimos que el viento no distingue y que, a veces, se lleva más de lo que ve. El viento sigue jugando a ser vigoroso, sigue entrando, sigue empujando, como si quisiera probar hasta dónde llega su poder. Hay un momento en que el ruido deja de ser ruido y se vuelve advertencia. Como una canción ant...
SOY ELLA Anna Jorba Ricart
Anna Jorba Ricart es Aurora Hildegarda. En el límite de la realidad y de la ficción. Tu espacio para descubrir autenticidad.