Entradas

Maricarmen, anatomía de un desahucio

Imagen
Maricarmen tenía ochenta y siete años y una llave en el bolsillo que, de pronto, dejó de abrir la puerta de su casa y, con ella, la de su propia vida. Madrid, con su estómago de asfalto y prisa, devoró las paredes donde ella había aprendido a envejecer, el hogar de sus padres, las baldosas por donde caminaba con su paso cansado, el sol de la mañana que iluminaba, tras los visillos, el rincón de su salón... Dice el parte médico que el corazón dejó de latir. Es frialdad de un diagnóstico técnico. ¿Se muere de pena? SÍ. Cuando la pena no es una lágrima breve, sino un frío que se mete entre las costillas y no vuelve a salir. ¿Se muere de disgustos? SÍ. Cuando la dignidad es triturada por el engranaje insensible de los números y los plazos, de los rentistas, de los buitres, y el nudo amargo de la injusticia se clava en la garganta y no deja pasar el aire. ¿Se muere de ansiedad? SÍ. Cuando las noches se convierten en un recuento de sombras, y el pulso se desboca ante el abismo del día siguie...

Yo y mis gafas

Imagen
Yo supe lo que era llevar gafas de pequeña, porque cuando tenía cinco años me operaron de estrabismo y por aquello de la Ortóptica y la Pleóptica, es decir rehabilitación ocular, las llevé con un ojo tapado intermitentemente. Así una larga temporada. Después ya no las necesité. Hasta que... Todo empieza no con las canas, ni con las arrugas, ni con ese crujido que hace mi rodilla cuando me levanto del sofá. No. Todo empieza con las letras. Un día cojo el periódico y descubro que alguien ha decidido imprimirlo en un tamaño ridículo. Acerco el periódico a la cara. Nada. Lo alejo. Peor. Busco más luz. Cambio de postura.Sospecho que el problema puede estar en el periódico. Hasta que alguien me dice: —Necesitas gafas. Y yo, naturalmente, respondo: —¿Yo? ¿gafas? Pues si. Al principio solo las necesité para leer. Eso creía. Las dejaba encima de la mesa, junto al libro, y me las ponía con dignidad. Así seguí viendo estupendamente.  Lo que ocurrió es que las letras, por alguna razón, se iban...

La amistad

Imagen
La amistad es, quizá, una de las formas más complejas de conocimiento. Es imposible llegar a conocer completamente a otra persona, incluso después de muchos años, porque la amistad enseña a convivir con aquello que no se comprende del todo. Cada persona es singular, hecha de recuerdos, heridas, deseos, contradicciones y rarezas que la distinguen de todas las demás. Acercarse a alguien es entrar en ese territorio sin la pretensión de conquistarlo. La amistad verdadera no nace necesariamente de la semejanza. A veces nace, precisamente, de la fascinación ante lo diferente. Hay personas que piensan de otra manera, que sienten con otro ritmo. Unas son impulsivas y otras prudentes; unas necesitan decirlo todo y otras encuentran en el silencio su forma de expresión. Hay quien llega tarde a las citas, quién se marcha de un arrebato, quien se encierra cuando algo le duele, quien habla demasiado o repite las cosas y quien parece distante. La amistad consiste también en aprender ese idioma partic...

El milagro de cumplir 74

Imagen
En el siguiente enlace escucharás en Dropbox el  AUDIO:  EL MILAGRO DE CUMPLIR 74 Este sencillo poema es una mirada agradecida al camino recorrido, a los recuerdos que permanecen y al amor que nos acompaña. Setenta y cuatro años de experiencias, aprendizajes, sueños y nuevos comienzos. Una celebración de la vida y de todo lo que aún queda por vivir, crear y soñar. Texto de Anna Jorba Ricart 17 de septiembre de 2026 Hoy vuelvo la mirada agradecida  sobre el largo camino recorrido, y busco en el tiempo, todavía,  la añeja luz que que sigue alumbrando mi camino. He conocido el dolor y la partida,  la dicha que se fue, fugazmente, y el amor que, quedándose paciente,  aún me acompaña en el sendero de mi vida. No cuento los años que he sumado,  los llevo como el árbol que marca sus anillos,  cada estación me viste de esperanza,  con nuevos pasos y destino. Quiero mirar agradecida lo vivido,  los días que se estampan en mi alma, ver la luz que ...

DES-CO-NEC-TAR. Mirades perdudes

Imagen
Tengo una pequeña ventana encendida en la mano. La miro nada más despertar. A partir de ese momento, me entra el mundo a todas horas: las noticias, las caras, las vidas de otros, las tragedias, las celebraciones, las opiniones de personas que no conozco y que, sin embargo, a veces consiguen alterar mi día o, simplemente, enseñarme algo útil. Me he acostumbrado a estar disponible, a contestar rápido, a mirar antes de sentir, como si quisiera retener las imágenes que se me muestran, una tras otra, de manera constante.  Hoy me he parado a pensar y siento que algo se me escapa. No sé exactamente qué es. Quizás son los momentos que dejo de compartir con mi pareja, las conversaciones que se pierden, los pensamientos que se quedan dentro de mí. He empezado a dejar el teléfono, salir a caminar y desconectarme. Siento una especie de vacío. Como cuando fumaba y no podía salir a la calle si no llevaba el paquete de tabaco encima. Esa sensación absurda de haber olvidado algo importante,...

Los que se alejan-Los que se acercan. Todo cambia Mercedes Sosa

Imagen
Los que se alejan Hay personas que no se marchan de golpe. Se van como el atardecer: primero, su luz se hace más tibia, las sombras se alargan, el silencio empieza a pesar de otra manera y, cuando te das cuenta… ya es de noche. He aprendido que no todos los adioses suenan igual. Algunos apenas se pronuncian: son sigilosos, parecen irse de puntillas; otros llegan con un portazo que todavía resuena con los años. Pero todos, al final, te enseñan algo sobre el vacío, y hay que aprender a convivir con él. A veces pienso que ciertas distancias podrían ser solo una pausa; que quienes se alejan quizá estén buscando aire, o su propia verdad, una verdad que no tiene por qué coincidir con la nuestra. Pero cuando esa distancia se vuelve mutua, todo cambia. Ya no hay pausa, sino desconexión. Las palabras se apagan y lo que antes nos envolvía se transforma en un silencio frío y profundo. Entiendes que la relación se vacía poco a poco. Y aunque duele reconocerlo, ya no queda un lugar al que regresar;...

Donde aún respira la tierra

Imagen
DONDE AÚN RESPIRA LA TIERRA Camino por Lucena y tengo la sensación de que hemos olvidado que debajo del asfalto hubo tierra. Hemos llenado de cemento los lugares donde antes respiraba el suelo. Hemos cubierto de gris las plazas, las calles, los patios. Y después hemos llamado progreso a esa manera de alejarnos de la naturaleza. Yo quisiera otra ciudad. Una ciudad donde la tierra vuelva a respirar. Quiero árboles, sombra, jardines, pequeñas islas de verde atravesando el gris de tanto asfalto. Quiero que entre los edificios aparezcan ramas, que las fachadas tengan enredaderas, que las plazas vuelvan a tener árboles viejos y bancos debajo de sus copas. Quiero la naturaleza dentro de ella como un refugio, como una forma de vida. Quiero que en mi ciudad vuelva a escucharse la lluvia. Quiero que en mi ciudad las hojas ensucien las aceras, y donde donde las raíces incluso puedan levantar alguna baldosa, señal de que debajo sigue habiendo vida. La naturaleza es tan poderosa que entre las griet...

Fiesta en Mas Ferrer

Imagen
Escucha audio alojado en Dropbox en este enlace : FIESTA EN MAS FERRER O puedes escuchar el audio en YouTube en este enlace: VIDEO FIESTA EN MAS FERRER FIESTA EN MAS FERRER 28 de agosto de 2026 ¡Agosto en Mas Ferrer! Lucena está de fiesta y la gente del Club de Lectura para divertirse dispuesta. En Mas Ferrer, 28 de agosto, se junta la buena gente, caras amigas, risas, abrazos, anfitriones de primera con Teresa y con Joaquin buen ambiente nos espera. Hablamos del libro del mes, cada cual da su opinión, hay quien defiende al autor en su " Vestido de novia " Sutil manipulador que nos tuvo hasta el final presos de su seducción. Libro cerrado, tertulia acabada, esta noche en Mas Ferrer ¡hay fiesta asegurada! Sangría, vino y cava, y todo de calidad, picoteo en las mesas, ganas de repetir más. Comer y brindar y mientras tanto entre risas todos a participar. Vimos que rondaba un gallo, y muchos perros de raza se apuntaron al festival, porque todo es excepcional. Y empezó la fiesta. ...

Y tú, ¿por qué te fuiste?

Imagen
Hay personas que no se marchan de su país: son sus países los que las expulsan. Se van con una maleta demasiado pequeña para contener una vida entera. Solo algunas fotografías, un poco de ropa, documentos, quizá una llave que ya no abrirá ninguna puerta. Lo demás —la casa, la calle de la infancia, el árbol bajo el que esperaron, la voz de la madre llamándolos etc… quedan atrás, sin poder ser empaquetado.Algunos huyen de las bombas. Otros, de los hombres armados. Otros escapan de una palabra prohibida, de una frontera cerrada, de un gobierno que ha convertido la esperanza en un delito. Hay quienes parten porque la tierra que los vio nacer dejó de ser un lugar donde poder vivir sin miedo y proteger a sus hijos. Y comienza el viaje. Cruzan carreteras, mares, desiertos y fronteras. Viajan de noche para no ser vistos, o de día para no perderse. Aprenden a dormir sentados, a reconocer acentos, a esconder el cansancio. En cada control entregan un poco de sí : un nombre, una historia, una foto...

Las amistades que han dado sentido a mi vida

Imagen
Cuando miro atrás, no solo recuerdo mi vida por los lugares en los que he vivido o por los años que han pasado. La recuerdo por las personas que han caminado conmigo. Algunas llegaron cuando apenas tenía siete años, en el Colegio Cardenal Spínola de Barcelona y aún siguen ocupando un lugar privilegiado en mi corazón. Con ellas aprendí que la amistad nace jugando, creciendo y compartiendo vivencias, y que nunca desaparece del todo. Nos hemos visto cambiar, caer, levantarnos y volver a empezar, tantas veces, que ya no necesitamos explicarnos quiénes somos. Lo sabemos. Más tarde, la vida me llevó a estudiar en la Escuela de enfermería de Vall d'Hebron. Y empecé a trabajar en el hospital. Allí descubrí otra forma de amistad: la que nace entre el cansancio de una jornada interminable, entre una sonrisa compartida en los momentos difíciles y la complicidad de quienes saben lo que significa cuidar de los demás. Aquellas personas no fueron solo compañeras de trabajo;permanecieron a milado ...

Entradas populares de este blog

Maricarmen, anatomía de un desahucio

Yo y mis gafas

Atardeceres Compenetrados Aurora la barca Atardecer triste Parapluie Romance de cielo y playa Desde que te fuiste

Le sucedió a don Quijote.Para Viernes creativo. La limpia Dulcinea. Para ENTC. Tras la dura jornada. Concurso Wonderland RNE

La cannabica

La amistad

Lo que el viento no se lleva

Música primitiva y popular de América

Comedia Concurso Manuel J Pelaez y Teatro Olympia

El milagro de cumplir 74

Entradas populares de este blog

Cuentos enfrentaDOS en Navidades tóxicas Instrucciones para matar a una madre El cuento de navidad El hijoputa. Concurso Revista Zenda

Capvespres.Associació de comerciants del Guinardó

Amoríos de tablao en un pueblo de Andalucía.Para Viernes creativo

Lista de premios menciones publicaciones

Entradas populares de este blog

No pido permiso por existir. Edadismo, vejez

La cannabica

Sobrevivo a un burofax. Video

Yo y mis gafas

La demanda que no debió existir

Una Navidad en zapatillas

Maricarmen, anatomía de un desahucio

Lo que el viento no se lleva

Atardeceres Compenetrados Aurora la barca Atardecer triste Parapluie Romance de cielo y playa Desde que te fuiste

La noteta de la meva no-teta