Añoro el mar de Barcelona, de Sitges, de Vilanova
Añoro el mar de Barcelona, de Sitges y de Vilanova Si, añoro el mar. No uno solo, sino todos los que me han marcado, los que guardo en mi memoria de recuerdos de infancia, de pasos descalzos, de tardes relajadas. El mar de Barcelona despierta antes que el alba, cuenta secretos que solo las olas conocen. Se estira en un azul profundo, intenso, abrazando al cielo que se despereza. Su espuma blanca es un encaje efímero que se deshace entre la arena, dejando un rastro que se borra casi antes de que pueda recordarlo. Cada ola llega con historias: barcos que naufragaron, cartas que nunca llegaron, risas y llantos bajo la luna que se hundieron en sus abismos, ecos de voces en el tiempo. Camino descalza por la orilla y siento el frío de la marea como una caricia. Respiro el salitre del aire y mis pulmones se llenan de calma, de paz, de eternidad. Las gaviotas vuelan cerca y me regalan dibujos en el cielo. Sitges, con su mar teñido de luz y su aire perfumado de brisa marina, tiene p...