La demanda que no debió existir
LA DEMANDA QUE NO DEBIÓ EXISTIR ENVIADO A MIS ANTIGUOS VECINOS DE BARCELONA La amarga experiencia de enfrentar una demanda me hace escribiros sobre lo sucedido. Me duele ver cómo el egoísmo se disfraza de necesidad, cómo el aprovechamiento se oculta detrás de sonrisas falsas y cómo la ambición sirve de excusa para pisar a los demás sin remordimiento. Esta es mi sensación tras lo que he vivido con la venta de mi piso de Barcelona. Después de 17 meses, he recibido una demanda por ocultar " carbonatación en el edificio construido en 1947… " —una reclamación que — ha sido un golpe inesperado. No solo por el impacto económico, sino por la herida emocional que deja la decepción. Es duro descubrir cómo los compradores han retorcido la realidad y usado el mecanismo legal para sacar provecho con exigencias disfrazadas de derechos. Me queda una mezcla amarga de tristeza al constatar que los compradores han actuado sin detenerse a pensar en el daño que me han hecho...