Buscadores de setas Cercadors de bolets
Buscadores de setas Aquella mañana de viernes, el tráfico parecía conspirar con nuestra impaciencia: una afluencia de coches mayor de lo habitual avanzaba lentamente hacia la misma seductora destinación, la Sierra de Falgars, en el corazón del Berguedà. Por una carretera comarcal, sin asfaltar, íbamos subiendo montaña arriba, bordeando laderas, hasta encontrar el punto conocido donde iniciaríamos la marcha a pie. Atrapados por la belleza del paisaje, divisando a lo lejos el macizo del Pedraforca, sentíamos lo esencial para cualquier mañana memorable: compañía, amistad, ilusión, risa. Y aquel día, como a veces ocurre solo con la naturaleza, nos llegaba un regalo inesperado: la transformación de los colores, del verde al rojizo, del marrón al cobre, una paleta viva que el bosque nos ofrecía generoso. Como decía Albert Camus, “La primavera más difícil de soportar es el otoño”, quizás porque cada hoja que cae es un recordatorio de que todo pasa y todo vuelve. Nos adentrábamos entre pinos, ...