En el filo de la navaja Liberación Un final de juego
EN EL FILO DE LA NAVAJA Eramos paisaje tapizado de color que cambió por un afán de dañar. La mala hierba creció. Me subí a un trapecio, con vértigo, sin sentido. Caminé por el filo de un cuchillo. Miedo. Desapego. Frío. Silencio. Dolor. Escapada. Olvido. Copo de nieve fundido Respiro.Vivo. Éramos un vasto paisaje tapizado de un color que, con el tiempo, se desgastó, convirtiéndose en ceniza a causa de un capricho perverso, de un afán de dañar. La maldad, cual mala hierba, creció sin freno, enredándose en nuestra esencia y sofocando lo que una vez fue una pradera fértil. En un intento desesperado de evadir la asfixia, me lancé hacia un abismo de inestabilidad. Subí a un trapecio, donde el vértigo era mi único compañero, y mi destino una incógnita sin sentido. Cada paso me llevaba más lejos de la tierra firme de la realidad, obligándome a caminar por el filo afilado de un cuchillo . La incertidumbre se convirtió en mi único faro en la penumbra. El miedo se apoderó de m...