A la puta mierda y Vete a la mierda
Mi texto refleja una catarsis frente a un conflicto familiar que arrastro desde la infancia. Expreso mi cansancio y mi decisión de cortar con una relación marcada por la indiferencia y los insultos. A través de la metáfora de la digestión (masticar, tragar, digerir y expulsar), transformo el dolor en un proceso de liberación emocional, y concluyo con el rechazo absoluto hacia esa persona tóxica y la sensación de alivio. A LA PUTA MIERDA No pienso entretenerme más en solucionar nuestro conflicto. No vale la pena. Viene de la infancia y es crónico. Mastico y, más allá de triturarlo, me preparo para tragármelo de golpe. Y digerirlo. A esto le llaman aceptar y resolver. Tu indiferencia hiere tanto como los insultos que cada vez que nos vemos (por fiestas de Navidad) y cargado de whisky, infieres sin respeto. Indiferencia e insultos. Tu táctica de siempre. En toda digestión, el proceso saludable es: masticar, tragar, digerir y cagar. Sí, a la puta mierda te vas porque eres tóxico y maligno....