Tener agallas.Revista Verbo (des) nudo


En la esquina de la piscina veo a un muchacho sumergirse. Me voy nadando hasta el otro lado y regreso al punto de partida. Sigue estando el muchacho sumergido. Me inquieto y meto la cabeza bajo 

el agua. Está con los ojos cerrados. Inmóvil. Me asusto y lo agarro arrastrándolo hasta la superficie.
– ¿Qué hace señora? _ ¿No sabe que estoy cronometrando el tiempo de apnea?
_ Perdona, no conocía este deporte.

Hoy lo he visto en la misma esquina con aletas, escamas plateadas y muy escurridizo. No le he dicho nada. ¿Habrá conseguido el récord de adaptación al medio?



  • Microrrelato publicado en la revista Verbo (des) nudo nº 12 del mes de diciembre de 2013

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