Incertidumbre en la enfermedad






INCERTIDUMBRE


Lienzo rosado, por maldita sombra atravesado, 

que tizna la belleza de sueños encantados,

que desata una lucha de fuego interior, 

que desarma el valor y desafía al dolor.


Quejido de un silencioso lamento.

 Lagrimas saladas de un mar sin orilla,  

de una barca sin puerto, 

que busca un faro de esperanza 

en su aciago desconcierto.


Rodeada de amor, de abrazos sinceros,

 he de sentir en cada amanecer la ocasión de vivir.

 Mi mente guerrera ha de renovar su fuerza,

aunque su cordura estable 

se bambolee y se tuerza.


HAY QUE SEGUIR ADELANTE

8/NOV/2024





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