Algunos no son lo que parecen Cuervos digitales

Algunos no son lo que parecen Cuervos digitales




Era niña en crecimiento. Muy débil si no ejercitaba la ley del caer y levantarse cuantas veces fuera necesario. Reconstruir la autoestima era su tarea en solitario, lejos de los afamados en espolear engañosamente falsas expectativas. Trabajaba para que sus cimientos fueran sólidos y resistentes, absorbiendo como una esponja lo positivo que la vida le ponía por delante, sin desperdiciar oportunidades. 
Se cruzó con buena gente con cuya relación se enriquecía y a la que expresaba su agradecimiento con detalles, siempre que podía.
En la tarea de asimilar el pasado para proyectarse hacia el futuro, le quedó una cautela grabada a fuego, como una cicatriz residuo de una profunda herida: no olvidar que algunos de los que se cruzaron en su camino, no fueron lo que parecían ser, fueron peores.





Comentarios

Entradas populares de este blog

Lo que el viento no se lleva

La noteta de la meva no-teta

Autenticidad: el arte de dejar caer la máscara

Mi bruma y la bruma de Lucena

Club de lectura Blibioteca de Lucena 5. Hamnet