Lo cotidiano era mágico Los yayos de la plaza

"Lo cotidiano se vuelve mágico".

Ella seguía adelante y yo estaba a su lado admirada de su fuerza para seguir viviendo. La vida le dio otra oportunidad y mamá, que quería vivir, de nuevo ganó la batalla
Y ya estabamos en el 2015.
¡Qué vértigo!


Siempre encontré en tus manos una caricia
Gracias

LOS YAYOS DE LA PLAZA



Dejé a mi madre tranquila en su habitación y me fui a pasear hacia la Barceloneta. Necesitaba sentir la brisa del mar, dejar de pensar y relajarme ahora que la situación de su salud, después de ocho meses de lucha, estaba mas estable.
En un banco frente al paseo marítimo, me senté.
Al cabo de un rato se sentaron a mi lado dos yayos acompañados de una cuidadora.

Mi mente,dada la circunstancia actual de mi entorno retornó a los pensamientos respecto a la vejez, la dependencia, la calidad de vida de los ancianos, etc, pero fue la vestimenta peculiar de los viejecitos lo que más me llamó la atención.

El, con gafas cuyo grosor de cristales distorsionaba sus ojos, llevaba una gorra de visera roja con una inscripción japonesa plateada en el frente. Colgada en bandolera una bolsa de flores moradas, pantalones de estampado militar, con múltiples bolsillos laterales, y sandalias con calcetines blancos.
Ella, llevaba un sombrero de paja con una cinta rojo pasión que le caía por los laterales de la cara y que atada bajo la barbilla le engordaba los mofletes. Vestía falda negra y jersey verde pistacho y una bata estampada de flores rosas. Calcetines color carne enseñando las rodillas y sandalias de plástico amarillo chillón. En la mano, una bolsa de supermercado.

De la bolsa, la cuidadora sacó un bocadillo para cada uno. Empezaron a comer troceando el pan a cachitos que se llevaban a la boca, casi sin dentadura.

Pensé que yo nunca hubiera vestido de esa guisa a mis padres pero eso no tenía ni la más mínima importancia. Se les veía felices en aquella mañana soleada de excursión por la ciudad con comida picnic incluida. Como niños.
Me miraron sonrientes. También les sonreí.

Aquella tarde, a mi madre la disfrazaron de india en una fiesta de su residencia. Ella tan coqueta, tanestilosa, tan tímida, tan puesta... de aquella guisa fue feliz.





Comentarios

Entradas populares de este blog

Los recuerdos regresan

Las amistades que han dado sentido a mi vida

Seguir regando lo que aún permanece

Sabor a sal. Poema

Todavía estoy a tiempo. El dolor no brinda solo. 6

El baúl de mi colegio Cardenal Spinola de Barcelona

Enric Cristofor Ricart Nin Parte 1 Amistad con Miró

El alma de una biblioteca

Música del Renacimiento en Francia durante los siglos XV y XVI. Parte 2

Amanecer en el ocaso.Fundación la Caixa Concurso 2025

Entradas populares de este blog

Enric Cristofor Ricart Nin Parte 1 Amistad con Miró

Las amistades que han dado sentido a mi vida

Seguir regando lo que aún permanece

Todavía estoy a tiempo. Las agujetas 4

La noteta de la meva no-teta

La demanda que no debió existir

Una Navidad en zapatillas

Escritora en proceso 1 El oficio de escribir Escribir Al escribir Algún día Escritura creativa Tu me llenas Auditorio vacio Pintar la vida escribiendo Una secuencia de vida Ser escritora es Trio creativo

Sobrevivo a un burofax. Video

Los recuerdos regresan

Entradas populares de este blog

Cuentos enfrentaDOS en Navidades tóxicas Instrucciones para matar a una madre El cuento de navidad El hijoputa. Concurso Revista Zenda

Capvespres.Associació de comerciants del Guinardó

Amoríos de tablao en un pueblo de Andalucía.Para Viernes creativo

Entradas populares de este blog

No pido permiso por existir. Edadismo, vejez

Cáncer de mama y resultado silenciado

Sobrevivo a un burofax. Video

Una Navidad en zapatillas

La demanda que no debió existir

Escritora en proceso 1 El oficio de escribir Escribir Al escribir Algún día Escritura creativa Tu me llenas Auditorio vacio Pintar la vida escribiendo Una secuencia de vida Ser escritora es Trio creativo

La sangre que no fue familia

Fantasía en el tren Al Ándalus

La noteta de la meva no-teta

Amanecer en el ocaso.Fundación la Caixa Concurso 2025