Miedo escénico

Miedo escénico



Nunca me importó 
quién pudiera haber tras del cortinaje de terciopelo rojo, 
hasta que un día,
 repasando mi trabajo, 
no hice más que encontrar errores.


Después de una temporada de descanso, 
cada vez que reinicio mis escritos y con ello su publicación, 
siento miedo escénico. 
Un temor interno y profundo 
que de hacerle caso 
anularía mis ganas de volver a empezar.





Desnudo mi alma a tenor de sentimientos, de emociones, de iras, de anhelos, de esperanzas, 
con el afán de compartir y escribir lo mejor posible. 
Diría que no me importa gustar o no (esto no es verdad), 
 lo que si me importa es expresar las muchas cosas 
que todavía me quedan por decir.



Comentarios

Entradas populares de este blog

No pido permiso por existir. Edadismo, vejez

Fuego purificador y Bomba de aspiración en El Jinete insomne

Una Navidad en zapatillas

Cáncer de mama y resultado silenciado

La calma después del temblor