Dejarse la piel como las serpientes

DEJARSE LA PIEL


 

Mientras me despojo para crecer de la envoltura que me oprime, voy dejando el lastre de los miedos, los prejuicios que me privan de libertad y las encorsetadas manías. Me he vuelto escurridiza, de mal carácter y ataco para defenderme, pero no temas, voy de cara y me anuncio con un cascabel.

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