El tiempo pasa para todos, aunque no siempre de la misma manera. Lo medimos en calendarios, en arrugas y en los nombres que un día dejamos de pronunciar. Esos nombres nunca desaparecen del todo. Permanecen dormidos en algún rincón de la memoria, como brasas bajo la ceniza, esperando el instante para volver a encenderse. La infancia tiene esa extraña capacidad de regalarnos amistades que nacen sin condiciones. No importaban las diferencias, ni el dinero, ni las ideas. Bastaban un patio de colegio, un aula, unas fiestas de disfraces, las marchas montañeras o una calle donde jugar hasta que anochecía para construir un mundo entero. Entonces no lo sabíamos, pero allí estábamos escribiendo las primeras páginas de nuestra historia. Después llegó la vida. Cada una emprendió su camino. Unas marcharon a otras ciudades; otras formaron una familia; algunas persiguieron sueños que parecían imposibles y otras aprendieron a convivir con aquellos que nunca llegaron a cumplirse. Poco a poco, las conve...
Cuando miro atrás, no solo recuerdo mi vida por los lugares en los que he vivido o por los años que han pasado. La recuerdo por las personas que han caminado conmigo. Algunas llegaron cuando apenas tenía siete años, en el Colegio Cardenal Spínola de Barcelona y aún siguen ocupando un lugar privilegiado en mi corazón. Con ellas aprendí que la amistad nace jugando, creciendo y compartiendo vivencias, y que nunca desaparece del todo. Nos hemos visto cambiar, caer, levantarnos y volver a empezar, tantas veces, que ya no necesitamos explicarnos quiénes somos. Lo sabemos. Más tarde, la vida me llevó a estudiar en la Escuela de enfermería de Vall d'Hebron. Y empecé a trabajar en el hospital. Allí descubrí otra forma de amistad: la que nace entre el cansancio de una jornada interminable, entre una sonrisa compartida en los momentos difíciles y la complicidad de quienes saben lo que significa cuidar de los demás. Aquellas personas no fueron solo compañeras de trabajo;permanecieron a milado ...
Hay despedidas que no hacen ruido. No llegan con un último abrazo ni con palabras que anuncien el final. A veces suceden mientras estamos lejos, convencidos de que todo seguirá igual cuando volvamos. Eso fue lo que pensé antes de marcharme un par de semanas a la playa. El laurel quedó bajo la sombra de un toldo, al ladito del olivo, de la yuca, del limonero, de la dama de noche, de la planta del dinero y de alguna maceta más. Todos compartían aquel refugio frente a un verano que ya prometía ser duro. Preparé un sistema de riego. Llené los depósitos de agua. Revisé una última vez que todo estuviera en orden y me fui con la tranquilidad de quien cree haber hecho cuanto estaba en su mano. Pero este verano se ha bebido hasta la última gota de agua. Para el laurel, ni la sombra ni el agua han sido suficientes. El calor ha apagado su verde y ha secando su tierra para dejarlo en silencio. Paso junto a su maceta y todavía me cuesta mirarla. No porque fuera un árbo...
Un paseo junto al mar para descubrir que la verdadera calma deja su huella. Hay días en los que el calor no solo me cae sobre la piel, sino que me recalienta el pensamiento. Todo me pesa un poco más. Las horas avanzan despacio y, a ratos, el aire parece haberse olvidado de moverse. No ocurre así en la terraza de casa que al ser tan abierta, siempre corre la brisa del corredor de la Subbética como un alivio discreto. Entonces llegan los dias de buscar la playa. El camino hacia el mar comienza mucho antes de ver el agua. Empieza cuando el horizonte se ensancha y la mirada deja de tropezar con las paredes, los balcones, las calles, el asfalto, el cemento... Y mi cuerpo, al descubrir la franja azul en la distancia, recuerda ese lugar que la memoria nunca ha olvidado. Me gusta caminar sin prisa por la orilla. Este año lo hago con mis sandalias cangrejeras, porque mis pies ya no quieren molestarse con las piedras amontonadas en la arena. Y con mis bastones de senderismo. Quiero dejar qu...
Crónica íntima de una mujer que está aprendiendo a convivir con el dolor sin dejar de celebrar la vida. Hay mañanas en las que no me despierta la luz, sino el dolor. Antes de abrir los ojos, ya está esperándome, sentado al borde de la cama, puntual. Parece un visitante que ha aprendido el camino hasta mi cuerpo y ya no necesita llamar a la puerta. Es impertinente, descarado, molesto, desagradable... y unos cuantos sinónimos más que no quiero citar, porque dicen que los adjetivos empeoran la narrativa de un relato ( este, y tantos otros conceptos, los aprendí de Flavia Company en las clases de escritura del Ateneo de Barcelona). Mis rodillas protestan antes de sostenerme. Mis manos parecen haber olvidado que un día fueron ágiles. Mis hombros pesan como tantos inviernos que llevo encima. Cada articulación habla, reproduce una respuesta traicionera, camina conmigo desde que amanece hasta la noche. Se sienta a mi mesa, me acompaña cuando arreglo los toldos de la terraza, cuando...
El baúl de mi colegio Cardenal Spinola de Barcelona Hay recuerdos que nunca se borraran y personas que nunca se olvidarán Noviembre de 2021. Llega a Barcelona para pasar unos días MºAntonia Navarro, para mi Antoñita, compañera allá por los años 60 del Colegio Cardenal Spinola de Barcelona. Un entrañable encuentro que aflora recuerdos que se sumarán a las nuevas emociones del hoy. Desde los años 1959 al 1968 estudiábamos un grupo de niñas en el Cardenal Spínola de Barcelona hasta completar el Bachiller Superior. Una remembranza especial a mi querida profesora y amiga, por entonces Madre del Monte, de nombre Carmen Darnaude , a quien quiero dedicar esta entrada, así como también a todas mis compañeras de entonces, y en especial a Montserrat y Rosa con las que he mantenido amistad. COLEGIO CARDENAL SPINOLA El cardenal Marcelo Spínola (Arzobispo de Sevilla), fue el fundador dela Congregación de las Esclavas del Divino Corazón. Loscolegios se instauraron en varias capitales: Sev...
Enric Cristófol Ricart Nin Parte 1 Amistad con Miró Enric C.Ricart Nin Respirando ambiente artístico he acabado amando el arte. Es interesante compartir el legado familiar artístico que siempre me ha rodeado haciendo mención de la obra del ilustre artista Enric Cristòfor Ricart i Nin, nacido en Villanueva y La Geltrú, pintor y grabador xilografista. El estudio de su obra pide una especial atención, dado el olvido que ha mantenido la crítica y la opinión pública, durante años, que ha llevado a un desconocimiento evidente de la verdadera importancia de este artista en nuestra iconografía del siglo XX. Tío y padrino de mi madre Aurora Ricart Raldiris, por tanto, hermano de mi abuelo. En recuerdo de ambos dedico estas entradas. Dada la extensión estarán divididas en 5 partes que puedes leer en los siguientes enlaces: ENRIC C RICART PARTE 1 Introducción Amistad con Miró ENRIC C RICART PARTE 2 Xilografías decorativas ENRIC C RICART PARTE 3 Ilustraciones, grabados de ...
En una biblioteca el silencio no pesa, se necesita, abraza y acompaña. Hay un rumor suave en las estanterías, y hasta el polvo parece ordenado por la paciencia, lo que me hace imaginar que cada libro estuviera soñando en voz baja. Al entrar, me sugiere caminar distinto, con cuidado, como si el aire pudiera romperse si hablo fuerte. En las bibliotecas, el tiempo no avanza en línea recta; se esconde entre lomos de papel y en los márgenes subrayados por manos que ya no están. Al adentrarme en la lectura me encuentro con lo invisible, como una manera de rozar otras vidas sin invadirlas, de sumergirme en pensamientos ajenos, con curiosidad, como quien se acerca, en mitad de la noche, a una ventana iluminada. Entre los pasillos, las palabras esperan. Algunas duermen; otras vigilan, hasta que una mirada las despierta al escoger un libro que parece llamarte... o quizás seas tú quien, sin saberlo, ya lo buscabas. Alzas la mano, tras una duda de apenas un instante, y lo eliges. Y en ese ges...
El Renacimiento en Francia durante los siglos XV y XVI. Parte 2 Si el siglo XV se abre bajo funestos auspicios para Francia, ello es debido a que el Renacimiento operado en el reinado de Carlos V carece de sucesión. A su muerte, ocurrida en 1380, su hijo Carlos VI que sólo tiene doce años. A partir del reinado de Carlos VII los síntomas de renovación son evidentes. Sabido es que, dos años después de la victoria de Formigny (1450), el gran Ockeghem entra al servicio del monarca, inaugurando se así la pacífica y fecunda inmigración de artistas procedentes del Norte de Francia y de Flandes que abandonan la corte de Borgoña desde que Francia parece inclinada a recuperar su antiguo esplendor. Francia tomará la delantera del movimiento de renovación musical, en tanto que Borgoña continuará manteniendo aquel arte cortesano en el que tanto había brillado pero que en este momento carece ya de porvenir. Además, a finales de siglo se acentuará el movimiento, ya iniciado algunos lustros ante...
Microrrelato presentado a : XVII Concurso de Relatos que organiza la Fundación ”la Caixa” en colaboración con RNE.concursojuntospasoapaso@rtve.es AMANECER EN EL OCASO El reloj de arena de sus días corría lento; cada grano, un recuerdo pulido por el tiempo. Anna, con la piel cincelada de sus setenta inviernos, contemplaba su jardín. En sus manos, antes firmes como robles y ahora temblorosas, anidaba la sabiduría. Una mariposa, con alas de sol y esperanza, se posó en su falda. Era el eco del amor de su vida. Sonrió, como sonríe el amanecer en el ocaso, porque más allá del crepúsculo, la vida sigue tejiendo hilos de luz y promesas infinitas. Anna espera el mañana. Presiente que será un jardín nuevo a punto de florecer. ******************* En “Amanecer en el ocaso” hablo de mí, de este momento tranquilo en el que la vida ya no corre, solo se desliza despacio. Siento que el tiempo cae como arena entre mis dedos, y en cada grano hay un recuerdo que todavía brilla. Mis manos ya no son fuertes...
Enric Cristófol Ricart Nin Parte 1 Amistad con Miró Enric C.Ricart Nin Respirando ambiente artístico he acabado amando el arte. Es interesante compartir el legado familiar artístico que siempre me ha rodeado haciendo mención de la obra del ilustre artista Enric Cristòfor Ricart i Nin, nacido en Villanueva y La Geltrú, pintor y grabador xilografista. El estudio de su obra pide una especial atención, dado el olvido que ha mantenido la crítica y la opinión pública, durante años, que ha llevado a un desconocimiento evidente de la verdadera importancia de este artista en nuestra iconografía del siglo XX. Tío y padrino de mi madre Aurora Ricart Raldiris, por tanto, hermano de mi abuelo. En recuerdo de ambos dedico estas entradas. Dada la extensión estarán divididas en 5 partes que puedes leer en los siguientes enlaces: ENRIC C RICART PARTE 1 Introducción Amistad con Miró ENRIC C RICART PARTE 2 Xilografías decorativas ENRIC C RICART PARTE 3 Ilustraciones, grabados de ...
Cuando miro atrás, no solo recuerdo mi vida por los lugares en los que he vivido o por los años que han pasado. La recuerdo por las personas que han caminado conmigo. Algunas llegaron cuando apenas tenía siete años, en el Colegio Cardenal Spínola de Barcelona y aún siguen ocupando un lugar privilegiado en mi corazón. Con ellas aprendí que la amistad nace jugando, creciendo y compartiendo vivencias, y que nunca desaparece del todo. Nos hemos visto cambiar, caer, levantarnos y volver a empezar, tantas veces, que ya no necesitamos explicarnos quiénes somos. Lo sabemos. Más tarde, la vida me llevó a estudiar en la Escuela de enfermería de Vall d'Hebron. Y empecé a trabajar en el hospital. Allí descubrí otra forma de amistad: la que nace entre el cansancio de una jornada interminable, entre una sonrisa compartida en los momentos difíciles y la complicidad de quienes saben lo que significa cuidar de los demás. Aquellas personas no fueron solo compañeras de trabajo;permanecieron a milado ...
Hay despedidas que no hacen ruido. No llegan con un último abrazo ni con palabras que anuncien el final. A veces suceden mientras estamos lejos, convencidos de que todo seguirá igual cuando volvamos. Eso fue lo que pensé antes de marcharme un par de semanas a la playa. El laurel quedó bajo la sombra de un toldo, al ladito del olivo, de la yuca, del limonero, de la dama de noche, de la planta del dinero y de alguna maceta más. Todos compartían aquel refugio frente a un verano que ya prometía ser duro. Preparé un sistema de riego. Llené los depósitos de agua. Revisé una última vez que todo estuviera en orden y me fui con la tranquilidad de quien cree haber hecho cuanto estaba en su mano. Pero este verano se ha bebido hasta la última gota de agua. Para el laurel, ni la sombra ni el agua han sido suficientes. El calor ha apagado su verde y ha secando su tierra para dejarlo en silencio. Paso junto a su maceta y todavía me cuesta mirarla. No porque fuera un árbo...
TODAVÍA ESTOY A TIEMPO. LAS AGUJETAS Una reflexión sobre la constancia y el arte de escuchar al cuerpo mientras aprende a ser más fuerte. Hay días en los que en mi cuerpo alguien escribe signos y síntomas en un idioma que no es el mío habitual. Tengo agujetas en las piernas, en los brazos, en lugares que parecían dormidos y que ahora, con cada movimiento, reclaman su existencia. El problema de entrenar glúteos es que al día siguiente descubres que los tienes y se me hacen presentes al sentarme. Me duele la rodilla izquierda. Los músculos me envían punzadas que aparecen cuando menos las espero. He tenido un par de mañanas en las que levantarme de una silla me ha exigido otra estrategia. Sin embargo, empiezo a comprender que entrenar no consiste en vencer al cuerpo, sino en aprender a escucharlo. Vivimos en un mundo que premia la velocidad. Queremos resultados rápidos, cambios visibles, respuestas inmediatas. Y hete aquí, que el entrenamiento de fuerza me enseñ...
La noteta de la meva no-teta Porto a la butxaca de l’ànima un paper petit, plegat, una noteta breu que em recorda una circumstància vital. Hi ha escrita una frase curta, suau com un fil de llum al matí; a vegades pesa i a vegades no pesa, tan sols respira. La llegeixo amb els ulls de la memòria, que encara recorda el que hi havia abans i que ara és un espai de silenci. Un silenci que he d’estimar i que he d’aprendre a escoltar. La noteta fa referència al que ara no hi és i abans hi havia; les dues coses continuen bategant i és la tendresa que em salva. Jo a aquest espai l’anomeno " no-teta" . Ho dic en veu baixa, acariciant l’absència perquè no es trenqui més. La " no-teta" no és buidor: és memòria viva, és la cicatriu que s’ha convertit en mapa que ha deixat sola la seva companya, i el meu cos ha après un nou idioma per estimar aquesta absència, aquesta buidor, aquesta pèrdua. La pèrdua no m’ha robat la capacitat de donar: vull donar llum, vull donar calma, donar...
LA DEMANDA QUE NO DEBIÓ EXISTIR ENVIADO A MIS ANTIGUOS VECINOS DE BARCELONA La amarga experiencia de enfrentar una demanda me hace escribiros sobre lo sucedido. Me duele ver cómo el egoísmo se disfraza de necesidad, cómo el aprovechamiento se oculta detrás de sonrisas falsas y cómo la ambición sirve de excusa para pisar a los demás sin remordimiento. Esta es mi sensación tras lo que he vivido con la venta de mi piso de Barcelona. Después de 17 meses, he recibido una demanda por ocultar " carbonatación en el edificio construido en 1947… " —una reclamación que — ha sido un golpe inesperado. No solo por el impacto económico, sino por la herida emocional que deja la decepción. Es duro descubrir cómo los compradores han retorcido la realidad y usado el mecanismo legal para sacar provecho con exigencias disfrazadas de derechos. Me queda una mezcla amarga de tristeza al constatar que los compradores han actuado sin detenerse a pensar en el daño que me han hecho...
UNA NAVIDAD EN ZAPATILLAS La Navidad me llega este año sin pedir permiso. No me trae campanas ni villancicos, sino una bolsa arrugada de días difíciles, de un año complicado, de un par de propósitos a medio estrenar y de una risa que demasiadas veces se esconde detrás del cansancio. Ahora la tengo sentada en la cocina y metida en la nevera. Con los turrones, los mantecados, el pavo, el cochinillo, el marisco, el cava, el vino, etc. Me gusta esta Navidad que llega así, cuando no hay público y el corazón anda en zapatillas. Amigable y pacífica. El horno volverá a encenderse, el móvil se quedará sin batería justo en una videollamada y alguien —siempre alguien— me preguntará por qué aún no "he arreglado mi vida”. Yo lejos de ofenderme, tomaré nota y soltaré una carcajada discreta. El humor también es una forma de fe. En lugar de promesas grandilocuentes, este año repartiré gestos pequeños: un mensaje enviado aunque me dé pereza, menos quejarme, un perdón que no pide explicaciones, un ...
Soy escritora en proceso Una de mis pasiones desde que era adolescente ha sido dedicarme a escribir. Y ahora, en la edad madura, he empezado a ampliar mis conocimientos y para ello he cursado estudios de narrativa, tanto presenciales como virtuales, con programas completos. El presencial, en la Escola d'Escritura del Ateneo de Barcelona con Flavia Company, me pareció intenso, directo, comunicativo, integrador en un aula ínter-activa con otros interesados en aprender. Los virtuales, ambos en la Escuela de Escritores de Madrid, uno con Raquel Miguez y otro con Ginés Cutillas. Me fueron cómodos gracias a la tecnología on-line, que me servia para gestionar mejor el tiempo por la flexibilidad del horario. Una de las profesoras, por la que siento admiración, me dijo que soy “ creativa ”, bueno, bueno, me pareció un halago que me estimuló muchísimo en mi intento de escribir. GRACIAS Otra de las profesoras me etiquetó de “ escritora ”, no sabe cuánto se lo agradecí y lo q...
La vida es como un bumerán: todo lo que lanzas, tarde o temprano regresará a ti. A veces la vida te cruza con gente cuya alma está torcida, que se alimenta de lo que rompe, que sonríe mientras hiere y que abusa de ti. Y duele. Duele porque una no espera que exista tanta falsedad en quienes, en algún momento, se disfrazaron de cordialidad. La decepción me ha llegado con un burofax. Un golpe a traición. Una absoluta injusticia. Por un momento sentí que mi mundo, ya delicado tras la enfermedad, se encogía; que esa demanda sería un cristal hecho añicos que no sabría recomponer. Pero ahí, en la herida abierta, ha revivido algo poderoso en mí: la serenidad. SOBREVIVO A UN BUROFAX He aprendido a ver, a nombrar, a no justificar lo injustificable. He aprendido que tú, torpe, limitada y rebelde, no defines mi valor; que tú, soberbia y arrogante, no sabes ni un ápice de quién soy yo; y que tú, perro faldero, que sigues órdenes sin dignidad, solo me das lástima. Ninguno merece mi atenci...
El tiempo pasa para todos, aunque no siempre de la misma manera. Lo medimos en calendarios, en arrugas y en los nombres que un día dejamos de pronunciar. Esos nombres nunca desaparecen del todo. Permanecen dormidos en algún rincón de la memoria, como brasas bajo la ceniza, esperando el instante para volver a encenderse. La infancia tiene esa extraña capacidad de regalarnos amistades que nacen sin condiciones. No importaban las diferencias, ni el dinero, ni las ideas. Bastaban un patio de colegio, un aula, unas fiestas de disfraces, las marchas montañeras o una calle donde jugar hasta que anochecía para construir un mundo entero. Entonces no lo sabíamos, pero allí estábamos escribiendo las primeras páginas de nuestra historia. Después llegó la vida. Cada una emprendió su camino. Unas marcharon a otras ciudades; otras formaron una familia; algunas persiguieron sueños que parecían imposibles y otras aprendieron a convivir con aquellos que nunca llegaron a cumplirse. Poco a poco, las conve...
Navidades tóxicas Texto presentado al "Sexto concurso de Cuentos de Navidad" que convoca Zenda. Año 2021 Cuentos enfrentaDOS Al iniciar el esquema del cuento dudé si escribir una historia de lobos en cuadrilla disfrutando de un festín de comilonas, o relatar lo que de verdad fue durante años, entre el árbol, las luces, las guirnaldas, los villancicos, el Belén, los Reyes Magos, y la Noche de Paz, el nunca mejor dicho, cuento navideño de mi vida. la forma mas común para empezar sería: Érase una vez una manada de lobos que al atardecer se daban cita para descender de las heladas cumbres a los llanos y cazar las presas con las que alimentarse. .. o así: Érase una vez una parentela– que no una familia de matices entrañables– que se reunía de año en año en un polvorín, a expensas de que cualquier palabra se convirtiera en chispa y explotara desatando reproches, insultos y lágrimas, con un volu...
CAPVESPRES VIDEO TEXTO Y VOZ DE ANNA JORBA RICART EN YOUTUBE Relato Ganador del I Concurs de Relatos Curts Sant Jordi 2022 ASSOCIACIÓ DE COMERCIANTS DEL GUINARDÓ En Libreria Cariteu de Mare de Deu de Montserrat 39 de Barcelona Jurado: Marta Noviembre y Xavier Ballester Finalistas mencionados: Marta Marsé con el relato:"Mai vérmella" Josep Palau con el relato: "Adaptar-se o morir" Art de vireo con el relato: "Consol, treball" CAPVESPRES Estem al mes de juny, que anticipa les primeres calors, presagiant el que després serà un implacable estiu. El parc llueix esplèndid, amb l'encant que la primavera en un ventall de colors engalana als racons de plantes i flors. Aquests racons on anem a les tardes buscant tranquil·litat. Per l'avinguda la veig com va baixant poc a poq uet. És com una figureta menuda i fràgil que s'acosta a mi. Ella, amb la seva vista afeblida, només em veu quan està a la meva alçada, ja molt a prop. M'agafa de la mà i ...
AMORÍOS DE TABLAO Texto para Para el Viernes creativo Mi padre me machacaba al acercarnos al escenario para que me fijara en aquellas piernas de mujer. Me decía que en el pueblo no había ninguna otra que las tuviera tan sexys como ella, que él lo sabía con certeza, y que, además, cubiertas con medias caladas, esas que llaman de red, quedabas atrapado solo con mirarlas. Lo decía con una autoridad que no admitía réplica, como si hubiera pasado media vida haciendo un censo de piernas femeninas. Mi padre insistía en que mirase las piernas de aquella mujer. Yo, en cambio, tenía bastante claro dónde había que mirar. Y no era precisamente donde él señalaba. A mí las de aquella mujer no me interesaban. Yo quería ver las otras. Las del repiqueteo de caballería pisando con brío, las que rebosaban flamencura, las de las botas de cuero hasta la rodilla, las del zapateado con donaire… las que decía mi madre tener aquel bailarín zalamero, el figurín que parecía un pincel que la vis...
Hace unos días asistí, en el Circulo Lucentino , a la celebración del VIII Encuentro de Mayores , organizado por el área de Servicios Sociales del Ayuntamiento de Lucena. Primero un desayuno de bienvenida y posteriormente, Elisabeth Justicia, ilustradora, diseñadora gráfica e integradora social, impartió una ponencia dando voz a un personaje: " Dominga habla sola" , que encarna un proyecto social para visibilizar a las personas mayores. Y al final, fiesta musical con la actuación de una gran voz con: Karmen Rivero. Esta entrada surge de aquellas reflexiones, de la necesidad de mirar de frente la edad, abrazarla en su plenitud, en la experiencia y en la fuerza de mujeres que no pedimos permiso por existir. A la palabra “vieja” , se le ha de quitar el peso negativo que a menudo la acompaña, y aprendí lo que es el edadismo actual , esa discriminación silenciosa que invisibiliza a quienes envejecemos. No pido permiso por existir Hay muj...
Cáncer de mama y un resultado silenciado Testimonio real sobre el silencio hospitalario de una Mamografia con alteraciones, ocurrido en la Comunidad de Cataluña. Nunca pensé que tendría que escribir estas palabras, pero siento la necesidad de contar lo que me pasó, no solo como denuncia, sino como un desahogo y un grito de justicia. Ya que se ha destapado el escándalo en Andalucia de mas de dos mil mujeres a las que también les ha ocurrido, como a mi en Cataluña. Hace un tiempo me realizaron las últimas mamografías en el Hospital de Sant Pau de Barcelona. Confié, como cualquier paciente, en que si aparecía algo preocupante alguien me llamaría, alguien me diría: “ tenemos que mirarlo más despacio” . Pero eso nunca ocurrió. Lo que yo no sabía —y que después descubrí con rabia e incredulidad— era que en aquellas imágenes ya había alteraciones, señales de que algo podía no ir bien. Como enfermera, además, hubiera estado muy alerta con este tema. Pero como nadie me dijo nada, seguí con mi v...
La vida es como un bumerán: todo lo que lanzas, tarde o temprano regresará a ti. A veces la vida te cruza con gente cuya alma está torcida, que se alimenta de lo que rompe, que sonríe mientras hiere y que abusa de ti. Y duele. Duele porque una no espera que exista tanta falsedad en quienes, en algún momento, se disfrazaron de cordialidad. La decepción me ha llegado con un burofax. Un golpe a traición. Una absoluta injusticia. Por un momento sentí que mi mundo, ya delicado tras la enfermedad, se encogía; que esa demanda sería un cristal hecho añicos que no sabría recomponer. Pero ahí, en la herida abierta, ha revivido algo poderoso en mí: la serenidad. SOBREVIVO A UN BUROFAX He aprendido a ver, a nombrar, a no justificar lo injustificable. He aprendido que tú, torpe, limitada y rebelde, no defines mi valor; que tú, soberbia y arrogante, no sabes ni un ápice de quién soy yo; y que tú, perro faldero, que sigues órdenes sin dignidad, solo me das lástima. Ninguno merece mi atenci...
UNA NAVIDAD EN ZAPATILLAS La Navidad me llega este año sin pedir permiso. No me trae campanas ni villancicos, sino una bolsa arrugada de días difíciles, de un año complicado, de un par de propósitos a medio estrenar y de una risa que demasiadas veces se esconde detrás del cansancio. Ahora la tengo sentada en la cocina y metida en la nevera. Con los turrones, los mantecados, el pavo, el cochinillo, el marisco, el cava, el vino, etc. Me gusta esta Navidad que llega así, cuando no hay público y el corazón anda en zapatillas. Amigable y pacífica. El horno volverá a encenderse, el móvil se quedará sin batería justo en una videollamada y alguien —siempre alguien— me preguntará por qué aún no "he arreglado mi vida”. Yo lejos de ofenderme, tomaré nota y soltaré una carcajada discreta. El humor también es una forma de fe. En lugar de promesas grandilocuentes, este año repartiré gestos pequeños: un mensaje enviado aunque me dé pereza, menos quejarme, un perdón que no pide explicaciones, un ...
LA DEMANDA QUE NO DEBIÓ EXISTIR ENVIADO A MIS ANTIGUOS VECINOS DE BARCELONA La amarga experiencia de enfrentar una demanda me hace escribiros sobre lo sucedido. Me duele ver cómo el egoísmo se disfraza de necesidad, cómo el aprovechamiento se oculta detrás de sonrisas falsas y cómo la ambición sirve de excusa para pisar a los demás sin remordimiento. Esta es mi sensación tras lo que he vivido con la venta de mi piso de Barcelona. Después de 17 meses, he recibido una demanda por ocultar " carbonatación en el edificio construido en 1947… " —una reclamación que — ha sido un golpe inesperado. No solo por el impacto económico, sino por la herida emocional que deja la decepción. Es duro descubrir cómo los compradores han retorcido la realidad y usado el mecanismo legal para sacar provecho con exigencias disfrazadas de derechos. Me queda una mezcla amarga de tristeza al constatar que los compradores han actuado sin detenerse a pensar en el daño que me han hecho...
Soy escritora en proceso Una de mis pasiones desde que era adolescente ha sido dedicarme a escribir. Y ahora, en la edad madura, he empezado a ampliar mis conocimientos y para ello he cursado estudios de narrativa, tanto presenciales como virtuales, con programas completos. El presencial, en la Escola d'Escritura del Ateneo de Barcelona con Flavia Company, me pareció intenso, directo, comunicativo, integrador en un aula ínter-activa con otros interesados en aprender. Los virtuales, ambos en la Escuela de Escritores de Madrid, uno con Raquel Miguez y otro con Ginés Cutillas. Me fueron cómodos gracias a la tecnología on-line, que me servia para gestionar mejor el tiempo por la flexibilidad del horario. Una de las profesoras, por la que siento admiración, me dijo que soy “ creativa ”, bueno, bueno, me pareció un halago que me estimuló muchísimo en mi intento de escribir. GRACIAS Otra de las profesoras me etiquetó de “ escritora ”, no sabe cuánto se lo agradecí y lo q...
La sangre que no fue familia Dicen que la sangre une, que la familia está por encima de todo. Pero ¿qué valor tiene esa frase cuando la sangre se convierte en una excusa para justificar el daño? No hay parentesco que redima la crueldad, ni apellido que borre los golpes. Un hermano no deja de ser violento solo porque comparta tu ADN. La infancia no lo absuelve si desde entonces ya cargaba con el veneno de la agresión, si un martillazo en la cabeza fue el primer aviso de lo que traía dentro. No es amor, ni torpeza, ni travesura. Es violencia, y la violencia no se hereda: se ejerce. Los amigos —esos que elegimos, no los que nos impone la sangre— son más familia que cualquier hermano. Porque el cariño se demuestra con respeto, no con heridas. Porque el amor no duele, ni amenaza, ni deja cicatrices. Y a su lado ella, la mujer, la que ve, escucha y malquista. La que prefiere la calma aparente de su hogar a la incomodidad de la verdad. Callar ante la violencia no es neutralidad, es...
FANTASÍA EN EL TREN AL ÁNDALUS El Al Ándalus despierta hoy entre las brumas de Sevilla. Hierro y madera suspiran juntos. Inicio el recorrido como quien emprende un viaje hacia adentro y donde cada estación es una memoria dormida que despierta al nombrarla. Los vagones guardan ecos de otros tiempos. El sol se filtra por las ventanas y me acaricia el rostro. Afuera, los olivos se inclinan en hileras y los naranjos se mecen al compás del traqueteo. El aire huele a azahar. El tiempo fluye como un río que solo existe para mí. Este tren parece leer mis pensamientos. Sevilla se despereza. La Giralda se alza y sus calles conservan voces de poetas y guitarras. Mi amado Antonio Gala escribió: “ Lo malo no es que los sevillanos piensen que tienen la ciudad más bonita del mundo; lo peor es que puede que tengan hasta razón. ” A mí me lo parece Córdoba. El Guadalquivir refleja el cielo y mis sueños. La alegría luminosa del pueblo andaluz se respira en cada esquina. Cada guitarra es un coraz...
La noteta de la meva no-teta Porto a la butxaca de l’ànima un paper petit, plegat, una noteta breu que em recorda una circumstància vital. Hi ha escrita una frase curta, suau com un fil de llum al matí; a vegades pesa i a vegades no pesa, tan sols respira. La llegeixo amb els ulls de la memòria, que encara recorda el que hi havia abans i que ara és un espai de silenci. Un silenci que he d’estimar i que he d’aprendre a escoltar. La noteta fa referència al que ara no hi és i abans hi havia; les dues coses continuen bategant i és la tendresa que em salva. Jo a aquest espai l’anomeno " no-teta" . Ho dic en veu baixa, acariciant l’absència perquè no es trenqui més. La " no-teta" no és buidor: és memòria viva, és la cicatriu que s’ha convertit en mapa que ha deixat sola la seva companya, i el meu cos ha après un nou idioma per estimar aquesta absència, aquesta buidor, aquesta pèrdua. La pèrdua no m’ha robat la capacitat de donar: vull donar llum, vull donar calma, donar...
Microrrelato presentado a : XVII Concurso de Relatos que organiza la Fundación ”la Caixa” en colaboración con RNE.concursojuntospasoapaso@rtve.es AMANECER EN EL OCASO El reloj de arena de sus días corría lento; cada grano, un recuerdo pulido por el tiempo. Anna, con la piel cincelada de sus setenta inviernos, contemplaba su jardín. En sus manos, antes firmes como robles y ahora temblorosas, anidaba la sabiduría. Una mariposa, con alas de sol y esperanza, se posó en su falda. Era el eco del amor de su vida. Sonrió, como sonríe el amanecer en el ocaso, porque más allá del crepúsculo, la vida sigue tejiendo hilos de luz y promesas infinitas. Anna espera el mañana. Presiente que será un jardín nuevo a punto de florecer. ******************* En “Amanecer en el ocaso” hablo de mí, de este momento tranquilo en el que la vida ya no corre, solo se desliza despacio. Siento que el tiempo cae como arena entre mis dedos, y en cada grano hay un recuerdo que todavía brilla. Mis manos ya no son fuertes...
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