Amoríos de tablao en un pueblo de Andalucía.Para Viernes creativo
AMORÍOS DE TABLAO
Texto para Para el Viernes creativoMi padre me machacaba al acercarnos al escenario para que me fijara en aquellas piernas de mujer. Me decía que en el pueblo no había ninguna otra que las tuviera tan sexys como ella, que él lo sabía con certeza, y que, además, cubiertas con medias caladas, esas que llaman de red, quedabas atrapado solo con mirarlas.
Lo decía con una autoridad que no admitía réplica, como si hubiera pasado media vida haciendo un censo de piernas femeninas. Mi padre insistía en que mirase las piernas de aquella mujer. Yo, en cambio, tenía bastante claro dónde había que mirar. Y no era precisamente donde él señalaba.
A mí las de aquella mujer no me interesaban.
Yo quería ver las otras.
Las del repiqueteo de caballería pisando con brío, las que rebosaban flamencura, las de las botas de cuero hasta la rodilla, las del zapateado con donaire… las que decía mi madre tener aquel bailarín zalamero, el figurín que parecía un pincel que la visitaba todas las tardes.

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