Del copiar Mi punto de vista


No caí en la cuenta hasta que tuve delante aquel texto que me recordaba un relato que escribí meses atrás. Si, si, era uno de esos escritos, como tantos otros, que había presentado a concurso y que nunca tuvo eco alguno, ni atisbo de ganar nada. 
En primera instancia, escribir y disfrutar era mi objetivo y concursar un aliciente añadido. Nunca tuve más pretensión que esa.

Muchas veces me he preguntado, ¿qué harán con todos los escritos que les llega?. Porque, estas convocatorias, son una verdadera cantera de ideas que, muy bien, otro escritor puede aprovechar y aprovecha, claro que si, para “inspirarse “y , modificando algunas palabras, utilizar en su propios escritos.
Y, hete aquí que, encontré la respuesta en un libro editado y publicado hace muy pocos días.

Precisamente de un escritor que, habitualmente, también se mueve, desde hace tiempo, por esos medios participativos que son los concursos.
Así de sencillo. 
Esta adecuación de un texto a mi no me importa.
De hecho, quien más y quien menos, el que está introducido en lecturas, acaba haciendo una simbiosis de su pensamiento con conceptos recogidos, esos que le sorprenden o le gustan, de los que aprende o de aquí y de allá, de una u otra fuente.
Pero hay quien, descaradamente, se adjudica la autoría de “la idea” . ¿Eso importa? A mi me preocupa.
En un mundo en el que, el más listo, el más rápido, el más ladrón, el mas tramposo, el más inmoral, el más mentiroso, y a veces el más traidor, es el que gana. Ese editará y publicara su libro a costa de muchos.

Por si acaso, inscribe tus escritos en la Registro de la propiedad intelectual.


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